Hacia la Jerusalén celeste

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Carmelita7

Nosotras permanecemos, hoy como ayer, por todos, como los centinelas que esperan la aurora…

 


 

 

...velando en oración, con el “Pueblo de Dios en marcha”, caminando en el tiempo y en el espacio que nos conduce a la nueva Jerusalén.

“Vivir aquí, es para mí como volver al origen, allí donde todo comienza en el encuentro del hombre con Dios. “Lej leja!” es la invitación que Dios hizo a Abraham: “Anda… a la tierra que yo te mostraré”. Esta invitación a caminar yo la siento en mi carne, es la invitación que sigue resonando a lo largo de los siglos hasta hoy y que nos conduce a otra tierra, una tierra que no pertenece a la geografía de este mundo, hacia la Jerusalén celeste”. (Una carmelita del Monte Carmelo)

En este camino vamos juntas, como piedras vivas, elegidas, para una construcción maravillosa, la Jerusalén celeste, de murallas transparentes como el cristal, cuya antorcha es el cordero, reflejando en el rostro la gloria de Dios. Esta es la certeza que nos hace alzarnos cada mañana para elevar una alabanza incesante en comunión con todos los que oran en esta Tierra Santa y en el mundo entero.

 ¡Maranatha!

 Ven Señor Jesús