Pidamos al Espíritu Santo infunda en nosotros un intenso anhelo de ser santos para la mayor gloria de Dios y alentémonos unos a otros en este intento. (GE 177)

Historia

Presentación

Un Nombre

«Le ha sido dada la gloria del Líbano,
y el esplendor del Carmelo» (Is 35)

Un Lugar

«Os conduje a  la tierra del Carmelo, para que comiesen de sus mejores frutos»(Jr 2,6)

Una Familia

«Yo los conduciré hasta mi santa Montaña
y los colmaré de alegría en mi Casa de oración» (Is 56,7)