Pidamos al Espíritu Santo infunda en nosotros un intenso anhelo de ser santos para la mayor gloria de Dios y alentémonos unos a otros en este intento. (GE 177)

nuestra jornada: Trabajo

«Vivirás del fruto de tu trabajo, ¡dichoso tú, que todo te irá bien!»
(Sal 128)

A través de nuestro trabajo cooperamos en la acción creadora de Dios desarrollando con creatividad y belleza los talentos que Dios ha puesto en cada una. Es expresión de nuestro voto de pobreza y nos hacemos solidarias con la condición de todo hombre que mediante el trabajo gana su sustento.

Cada una de nuestras comunidades comparte el tiempo entre el trabajo de casa y la realización de trabajos artesanales destinados a los peregrinos de Tierra Santa: rosarios, escapularios, iconos, bordados, hostias, ornamentos litúrgicos…